Compromiso sostenido con la prevención y el bienestar de las comunidades | Rotary Bolivia y la Salud
Bolivia enfrenta actualmente importantes desafíos en su sistema de salud, agravados por el desabastecimiento de medicamentos, la falta de divisas y la aparición de nuevos escenarios epidemiológicos. La esperanza de vida en el país alcanza los 68,8 años, cifra inferior al promedio de la región de Las Américas, mientras persisten problemáticas como la mortalidad materna e infantil, la desnutrición y el acceso limitado a servicios de salud en zonas rurales y remotas.
Entre los principales problemas de salud que afectan a la población boliviana se encuentran el cáncer, la diabetes, el VIH, los trastornos de salud mental, las enfermedades infecto contagiosas y la desnutrición infantil. A ello se suman recientes emergencias sanitarias declaradas por brotes de sarampión, influenza H3N2, virus estacionales y casos severos de dengue, lo que ha puesto nuevamente a prueba la capacidad de respuesta del sistema de salud.
En este contexto, el Estado trabaja en diversas estrategias, como el desarrollo de un Plan Nacional de Salud Mental 2026–2030, la autoevaluación del Programa Ampliado de Inmunizaciones, la incorporación de equipamiento biomédico para teleconsultas y el fortalecimiento del Sistema Único de Salud (SUS). No obstante, para superar la actual crisis sanitaria se requiere el acompañamiento de inversiones sostenidas y cooperación internacional.
Frente a esta realidad, Rotary, como organización humanitaria comprometida con la salud, la educación y el desarrollo comunitario, contribuye de manera significativa a mejorar la calidad de vida de los bolivianos. Presente en el país desde 1927, Rotary ha desempeñado un papel fundamental en la promoción de la salud, enfocándose especialmente en la erradicación de enfermedades infecciosas y en el apoyo a comunidades vulnerables.
Uno de los pilares más emblemáticos de esta labor es la iniciativa PolioPlus, lanzada en 1985, a través de la cual Rotary ha liderado campañas globales contra la poliomielitis en alianza con organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Gracias a este esfuerzo conjunto, se ha logrado vacunar a millones de niños y avanzar de manera decisiva hacia la erradicación de esta enfermedad a nivel mundial.
En Bolivia, los clubes rotarios donan tiempo, recursos y conocimiento para desarrollar brigadas médicas, programas de formación sanitaria y proyectos de atención integral, dirigidos principalmente a personas de escasos recursos. Entre las acciones más destacadas se encuentran cirugías cardíacas, cirugías de labio y paladar fisurado, tratamientos y cirugías especializadas, donación de válvulas de derivación ventrículo-peritoneal para pacientes con hidrocefalia, provisión de manos y pies artificiales, donación de sillas de ruedas, rehabilitación de niños quemados, diagnóstico precoz de Chagas congénito, entre muchos otros proyectos que han cambiado vidas.
Asimismo, Rotary impulsa iniciativas de prevención del cáncer, atención de enfermedades crónicas y agudas, programas de salud materno-infantil, saneamiento básico, acceso a agua potable, higiene y cuidado integral de madres y niños, contribuyendo a reducir la incidencia de enfermedades infecciosas y a fortalecer la salud comunitaria.
Estas acciones forman parte de las áreas prioritarias de Rotary, generando un impacto sostenido en la prevención y tratamiento de enfermedades en Bolivia. A través de alianzas con entidades locales e internacionales, Rotary continúa aportando a la construcción de una sociedad más saludable, solidaria y pacífica.Este enfoque integral reafirma el compromiso de Rotary con la salud como un derecho fundamental, demostrando que cuando el servicio se une a la vocación humanitaria y al trabajo colaborativo, el impacto se multiplica.
María del Carmen Abastoflor
Presidente del Comité Distrital de Salud
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