LA NAVIDAD Y LOS ROTARIOS
En el 25 de diciembre, los romanos del siglo III d.C. celebraban el Día del nacimiento de la deidad solar—el Sol Invencible— como el día de la victoria de la luz sobre la oscuridad y los cristianos adoptaron este día como la Natividad, el nacimiento de Jesucristo, la “luz del mundo”.
Aunque todos creían en la renovación del mundo, sin embargo, la fecha para la Iglesia primitiva, no significaba el triunfo del Sol invicto sobre la oscuridad por un solo año, sino afirmaba el nacimiento de quien dio inicio a una era que unía a muchas generaciones, transformando sus vidas por la influencia de Sus Palabras basadas sobre el amor y el perdón.
La aparición de Cristo fue una divina primavera, la que causó una gran conmoción y un vibrante movimiento de energías espirituales en el mundo por las que la humanidad logró una nueva visión de su relación con Dios, iniciando una nueva etapa en su evolución espiritual.
Para quienes creen en el divino Mensaje de Jesucristo, especialmente para los de la familia rotaria, la Navidad no es solo un periodo de regocijo por las bendiciones recibidas, sino una ocasión de reflexión y la renovación de compromisos.
Debemos reflexionar sobre muchos de nuestros conceptos familiares como la “influencia”, el “poder” y la “verdad”.
Por ejemplo, el Rotary está comprometido de actuar como una ONG no asistencialista, sino empoderar a sus beneficiarios de sus servicios. Entonces es necesario reflexionar sobre nuestro concepto del “poder”. Por una reflexión sobre la influencia de Jesucristo en la historia, descubrimos que además de los poderes científico y tecnológico, económico, político y eclesiástico, de los que Él carecía, existen otras formas de poder como el de la verdad, de la unidad, de la justicia, del ejemplo al practicar acciones puras, y el poder maestro de la Palabra Sagrada, todos demostrados en Su propia vida y por la influencia transformadora emanada de sus sermones por tan solo tres años.
Otro ejemplo es la reflexión sobre la verdad o la Verdad. ¿Acaso Herbert Taylor no encontró por una larga reflexión a la “Prueba Cuádruple” en un momento de frustración al no poder encontrar un “verdadero” código moral para su empresa al borde de la quiebra? Se podría pensar que él fue inspirado a base de su firme fe cristiana por algunos versículos como: “conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. (Juan 8:32) o “El que habla verdad declara lo que es justo, pero el testigo falso, falsedad…” (Proverbios 12: 17).
Él explica sobre su propia experiencia: “Busqué en muchos libros la respuesta a nuestra necesidad, pero las frases correctas me eludían; así que hice lo que hago a menudo cuando tengo un problema que no puedo resolver: me dirijo a Aquel que tiene todas las respuestas. Me incliné sobre mi escritorio, apoyé la cabeza en mis manos y oré. Después de unos momentos, miré hacia arriba, alcancé una tarjeta blanca y luego escribí las veinticuatro palabras que llegaron a mi mente”. (las de la Prueba Cuádruple)
Paul Harris consideraba que el ideal de la paz universal es “el concepto más elevado conocido por el hombre”. Por su influencia este concepto está plasmado en la cuarta parte del objetivo de Rotary “La comprensión, la buena voluntad y la paz entre las naciones…”. Sin duda alguna él fue inspirado por la profecía infalible de San Lucas “Gloria en las alturas a Dios, Y en la tierra paz, y en el hombre buena voluntad” (Lucas 2:14). Este versículo está mencionado en sus múltiples mensajes y escritos, en muchos, como palabras finales para motivar una visión universal.
La Navidad, además es la oportunidad de renovar nuestros compromisos como rotarios con la sociedad. Aunque un mundo con afán de seguir al secularismo, a menudo, desconoce el papel de la influencia de la religión en los ámbitos social y económico, sin embargo, muchos de los objetivos y acciones humanitarias de sus instituciones, las ONG y otras, son frutos de los árboles plantados desde hace siglos por las religiones.
Los rotarios podrían encontrar las raíces y la motivación de sus áreas de servicios en algunos versículos sagrados, por ejemplo, en:
“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.” (Mateo 25:35-36)
En los días navideños, nuestras reflexiones y nuestra determinación de renovar nuestros compromisos de lo que implica el lema “Unidos para hacer el bien”, necesariamente nos exigirán nuevas actitudes de humildad, de someter nuestros objetivos propios e institucionales a los intereses de la sociedad y al mismo tiempo realizar acciones que contribuyan a “…en la tierra paz y en el hombre buena voluntad”, aunque estas sean pequeñas como la que menciona Paul Harris:
“Entre Perú y Chile”, escribe él, “por cincuenta años existían malos sentimientos después de la gran Guerra del Pacífico… No hubo ningún punto de contacto y toda relación entre los dos países fue suspendida. Entonces, se les ocurrió a los rotarios de Chile enviar saludos Navideños a los rotarios peruanos. Éstos les respondieron con saludos por el Año Nuevo, y esta pequeña cuña abrió un canal a través del cual relaciones cordiales fueron reiniciadas entre los dos países”.
No hay duda que cualquier acción es impactante cuando va acompañada por aquellas cualidades imbuidas con el espíritu navideño, como la sinceridad, el servicio con desprendimiento y un amor sincero y generoso, ese amor que, como dice San Pablo “no tiene envidia, ni es jactancioso”.
Manoucher Shoaie
Asesor Editorial
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