Nuevas ideas sobre membresía: Más allá de las tradiciones

Para los gobernadores electos, el fortalecimiento de la membresía de Rotary es un tema no solo importante sino vital. Este es el mensaje transmitido por varios destacados oradores a los asistentes a la Asamblea Internacional de 2015 en San Diego.

Para aumentar el número de socios, los líderes deben estar dispuestos, por ejemplo, a eliminar ciertos requisitos excesivamente estrictos relacionados con las reuniones de los clubes o mostrarse dispuestos a facilitar la participación de personas jóvenes acostumbradas a realizar muchas de sus tareas en línea.

Si bien la mitad de la población mundial tiene menos de 30 años, un setenta por ciento de los rotarios tiene 50 o más años. Este contraste no debería intimidarnos, sino servirnos de incentivo, explicó el rotario Michael McQueen, exitoso escritor especializado en estudiar cambios sociales y culturas juveniles, cuya empresa, The Nexgen Group, asesora a compañías interesadas en comprender las últimas tendencias y cambios demográficos.

Para involucrar a los jóvenes, McQueen cree que Rotary debe mantener su relevancia. En este sentido, explicó a la audiencia tres estrategias que las organizaciones que deseen perdurar deben poner en práctica: recalibrar y reestructurar sus actividades, así como reposicionarse en la comunidad.

Sin embargo, McQueen insistió en que esto no debería afectar los valores, las prioridades y el compromiso de Rotary ya que éstos nunca cambian. «Toda organización que esté dispuesta a transigir con estos elementos fundamentales para permanecer relevante no sobrevivirá en el futuro. Después de todo, si no tienes claros tus valores, te dejarás llevar por la corriente», manifestó McQueen, socio del Club Rotario de Crows Nest, Nueva Gales del Sur (Australia).

John Hewko, secretario general de RI expresó una opinión similar en su discurso ante los asistentes a la Asamblea. En sus reflexiones manifestó que estaba claro que los rotarios habían sido capaces de obtener grandes logros, pero les preguntó «qué están dispuestos a hacer» para hacer de Rotary una organización más fuerte.

«Por eso pido a todos ustedes que durante el año rotario entrante hagan todo lo posible por Rotary, no solo aquellas cosas que son fáciles o cómodas porque siempre se hicieron así. Les pido que se conviertan en incansables defensores de un cambio reflexivo, positivo y duradero. Rotary cuenta una gran tradición, pero esta tradición surgió de nosotros mismos, y somos precisamente nosotros quienes podemos cambiarla cuando deje de tener sentido».

McQueen sugirió modificar algunas de las tradiciones, procesos y protocolos que «podrían serían precisamente el motivo por el que podríamos estar perdiendo relevancia».

En Australia, país natal de McQueen, el Club Rotario de Toronto Sunrise, Nueva Gales del Sur, está codirigido por tres copresidentes que comparten durante un año las labores de liderazgo. Los socios del club manifiestan que disponer de las habilidades e ideas de tres personas hizo posible la implementación de otros cambios que resultaron en un aumento significativo de su membresía (25%).

Según expuso McQueen, el cambio y la innovación surgirán de personas con nuevas perspectivas. Los rotarios podrían solicitar ideas a los nuevos socios, oradores invitados, familiares e incluso a los niños o jóvenes que asistan a sus reuniones.

«La ventaja de solicitar la opinión a personas sin ideas preconcebidas es que, como nadie se lo ha explicado, no saben por qué se han venido haciendo las cosas así desde hace tiempo», continuó McQueen. «Para ellos no resulta complicado pensar conforme a otros parámetros, ya que no están familiarizados con los existentes. Los jóvenes, además, representan una excelente oportunidad para el crecimiento de nuestra organización. Ellos son ambiciosos y están acostumbrados a cooperar entre sí, y en contra de la opinión popular, tienen un enorme sentido de responsabilidad cívica».

El cambio nunca resulta fácil, admitió McQueen, pero los rotarios deben mostrarse dispuestos a aceptarlo. «Debemos evitar la complacencia y que no da el pensar que ya hemos dado con una fórmula ganadora que nos permita dormirnos en nuestros laureles para siempre. En este sentido, conviene recordar que justo en el momento en el que pensamos que hemos alcanzado el éxito, éste podría escaparse de nuestros dedos».

El desarrollo de la membresía es una de las metas prioritarias del presidente Gary C.K. Huang. Logar el involucramiento de los jóvenes, invitar a más mujeres a los clubes y aceptar el cambio son factores que facilitarán la captación y la conservación de nuestros socios, explicó Huang.

A veces, para captar un socio basta con invitarlo a afiliarse. Desde que asumió el cargo el pasado 1 de julio, Huang ha logrado la afiliación de varios dignatarios como Ed Royce, congresista estadounidense de California; Mulenga Sata, vicealcalde de Lusaka (Zambia) y Beatrice Lorenzin, ministra italiana de Salud. Todos ellos, explicó Huang, habían alabado la labor de Rotary antes de que él los invitara a afiliarse.

K.R. «Ravi» Ravindran, presidente electo de RI, aplaudió la infatigable labor de Huang en pos del desarrollo de la membresía. En este sentido, Ravi lo definió como «un ejército integrado por una sola persona».

«Todos ustedes estarán muy ocupados el año entrante. Pero les pediría que no dejen de invitar a afiliarse a Rotary otras personas igualmente ocupadas», comentó Huang, «Quizá algunos rechacen la invitación, pero quisiera que ninguno pudiera decir que nadie los invitó a afiliarse».

En su discurso, Huang añadió: «Nuestra membresía es lo que hace de Rotary una organización dinámica y poderosa. Para garantizar nuestro éxito en el futuro, debemos conseguir que la captación y conservación de socios sean prioritarias para todos los líderes rotarios».

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