Una iniciativa global digna de ser emulada

Por Manouchehr Shoaie*

“¡Africa libre de Polio!”, anunció con alegría y orgullo un boletín de Rotary Internacional en su edición de agosto. Se celebró la hazaña a nivel mundial porque fue el fruto de los arduos trabajos y recursos de más de un millón de rotarios y de otras organizaciones asociadas, expresados en lacertificación de la región africana por la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarándola libre de poliomielitis, lo que significa que “ningún niño en cualquiera de los 47 países de la región volverá a tener que sufrir por el poliovirus salvaje”.

Hace treinta años, cada día 1000 niños quedaban paralíticos por la polio y si la Asamblea Mundial de la Salud en 1988 no hubiera adoptado la resolución sobre la erradicación de poliomielitis, 17,4 millones de personas que actualmente son saludables, pudieron haber sido  paralizados.

En 1988, comenzó una campaña global contra parálisis infantil llamada la “Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis”, encabezada por la OMS, Rotary Internacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU., el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y desde el año 2007, la Fundación de Bill y Melinda Gates. Gracias al trabajo mancomunado de la Iniciativa, 2.500 millones de niños fueron vacunados y los casos de la polio se han reducido en un 99,9%. Actualmente, “el objetivo es erradicar la poliovirus salvaje en los dos países donde la enfermedad nunca se ha detenido, Afganistán y Pakistán”.

El programa de la erradicación del poliovirus contribuye a la protección de las personas vulnerables contra el COVID-19. Las instituciones participantes en la Iniciativa aprovechan de sus experiencias durante los últimos treinta años en la lucha contra los brotes de polio para apoyar las respuestas de los gobiernos al nuevo virus. Por ejemplo, Rotary Internacional, como una de las socias en la iniciativa -con presencia activa en nuestro país-  además de demostrar su conciencia y acción solidarias con amplia donación de equipos de bioseguridad y alimentos y atención a ancianos,  utiliza su vasta infraestructura en muchas partes del mundo y sus capacidades organizativas para enfrentar a los nuevos desafíos ocasionados por la pandemia.

Después de un tiempo de dedicarse en forma exclusiva a los afectados por coronavirus, en la actualidad los trabajadores y voluntarios de la Iniciativa, atienden además a poblaciones  amenazadas por polio, conociendo que “Si todos los esfuerzos de erradicación de poliovirus se detuvieran hoy, en 10 años, la polio podría paralizar a 200.000 niños cada año”.

Una de las consecuencias de COVID-19 es la enorme expansión de redes portadoras de la solidaridad y una sensibilización sin precedente en la humanidad hacia “otros”. Se espera que estas nuevas actitudes pudieran extenderse con mayor intensidad como emprendimientos y acciones globales hacia las problemáticas actuales, no sólo a la pandemia, sino también a la mortalidad materna infantil, el alivio de la pobreza, el deterioro del medioambiente, la migración y otros males que afectan la vida de millones de personas, especialmente  mujeres y niños.

En las preocupaciones del secretario general de la ONU, António Guterres refiriéndose a la pandemia COVID19, encontramos un motivo para opinar que en la situación actual, la “Iniciativa de erradicación mundial de poliomielitis” sería digna de emular porque es un modelo inspirador y esperanzador para emprender iniciativas similares a nivel nacional e internacional. “Debemos garantizar una respuesta suficientemente global y coordinada a la pandemia”, insinúa Guterres, “y luego desarrollar resiliencia para el futuro… En este momento inusual, no podemos recurrir a las herramientas habituales. Tiempos extraordinarios exigen medidas extraordinarias. Nos enfrentamos a una prueba colosal que exige una acción decisiva, coordinada e innovadora de todos, para todos”.

El 24 de octubre, el día en que se celebra el “Día Mundial contra la Poliomielitis”, sería una ocasión oportuna no solo para renovar nuestro compromiso de apoyar con nuestro servicio y recursos a la Iniciativa mencionada –como lo hacen los rotarios– sino también fomentar soluciones globales para problemáticas globales en estos “tiempos extraordinarios”.

*Manouchehr Shoaie es miembros de Rotary Club Amboro, y del PEN Internacional, filial Santa Cruz, Bolivia – shoaiem@gmail.com